Estás caminando en busca cavas de puros por Madrid y cuando por fin tengas tu habano entre las manos, sabes que hay todo un ritual que te espera a su lado más allá del simple hecho de fumar.

Así es: existe una cultura del puro. Una tradición añeja, clásica y poco visible hoy en día fuera de lugares específicos como las cavas de puros en Madrid, que te trasladan a otra época y te sumergen en esa cultura tan particular.

Los fumadores de este tipo de tabaco saben que el puro es un juguete con instrucciones. Los puros deben estar siempre en las condiciones de humedad que existen al nivel del mar. Por eso, en la ciudad el humidificador es un accesorio imprescindible.

Puedes saber si un puro está en buen estado al sacarlo de la caja y tocarlo, comprobando que no tengan grietas, que son un signo de sequedad. Antes de encenderlo también es típico olerlo. Hay partidarios y detractores, pero hay algo claro: el olor de un puro es único y muy característico.

Después llega el momento de fumarlo. Para los fumadores de cigarros puede resultar extraña la manera en la que es apropiado fumar el puro: a pequeñas bocanadas. Esta es una de las razones por las que debe estar en las condiciones de humedad adecuadas. Si está seco, tendrás que hacer mucha fuerza para que tire; sin embargo, si está húmedo resultará más fácil.

En cuanto a su sabor, existen muchos tabacos para satisfacer los gustos del consumidor. En este sentido, los caribeños siempre han tenido fama por ofrecer una amplísima variedad.

El puro siempre ha sido símbolo de un status social distinguido y de celebración de algún evento. De ahí su carácter, en cierto modo, ceremonioso. Si estás interesado en este mundo, Radis Equip te ofrece sus servicios en Madrid.